El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) estima que del presupuesto total asignado al país en materia de infraestructura física para 2026, que asciende a 960.1 mil millones de pesos, al menos 104.6 mil millones se canalizarán específicamente a trenes de pasajeros.
Entre los proyectos más importantes destacan:
- Tren Maya: con una inversión de aproximadamente 30 mil millones de pesos.
- Ruta México–Querétaro: alrededor de 10 mil millones.
- Saltillo–Nuevo Laredo: unos 15 mil millones.
- Querétaro–Irapuato: clave para Guanajuato, con una inversión también cercana a los 10 mil millones de pesos.
- Irapuato–Guadalajara: otro corredor estratégico, con una inyección menor, pero significante (menos de 15 mil millones).
El tramo Querétaro–Irapuato, de unos 108 kilómetros, conectará municipios industriales y urbanos clave del estado, anticipando una demanda anual estimada en 4 millones de viajes. También se espera que las estaciones de León e Irapuato se conviertan en puntos neurálgicos del sistema México–Guadalajara, fortaleciendo la conectividad del Bajío con occidente.
Los beneficios proyectados incluyen:
- Movilidad más eficiente y reducción en tiempos de traslado.
- Impulso económico para municipios como Celaya, Salamanca y Apaseo el Grande.
- Creación de empleo durante la construcción y una mayor demanda de insumos locales.
- Reforzamiento del valor logístico e industrial del corredor.
En resumen, con estos proyectos, Guanajuato se perfila como una de las entidades más beneficiadas por la nueva red ferroviaria de pasajeros que México planea consolidar hacia 2026.
