El vino volverá a ser protagonista en Guanajuato capital con una nueva edición del Festival Catando México 2025, una celebración que une la tradición vitivinícola, la gastronomía y el arte en un entorno patrimonial incomparable. Del 15 al 17 de noviembre, el Centro Histórico de la ciudad se convertirá en una gran vitrina del talento mexicano, donde bodegas, chefs y artistas compartirán lo mejor de su creatividad.
Catando México nació hace casi una década con el propósito de impulsar el consumo del vino nacional y fortalecer la identidad enológica del país, y hoy se ha convertido en uno de los eventos más esperados del Bajío. Su crecimiento ha sido tal que reúne a más de 70 etiquetas provenientes de regiones como Querétaro, Aguascalientes, Baja California, Coahuila y, por supuesto, Guanajuato, una de las zonas vitivinícolas con mayor proyección en los últimos años.
El programa incluye catas guiadas, maridajes, talleres sensoriales, conciertos, exposiciones de arte y muestras gastronómicas a cargo de reconocidos chefs nacionales. En cada edición, el festival busca fortalecer el vínculo entre el vino y la cultura, destacando que detrás de cada botella hay historia, tierra y comunidad.
De acuerdo con los organizadores, el evento espera recibir a más de 10 mil visitantes, generando una importante derrama económica para hoteles, restaurantes y comercios locales. Además, se promueve el consumo responsable y el turismo sostenible, integrando experiencias que respetan el patrimonio histórico de la ciudad.
El Patio de la Quinta Las Diligencias, el Museo Iconográfico del Quijote y los túneles coloniales serán algunas de las sedes que albergarán las actividades de esta edición. Cada espacio ofrecerá una experiencia distinta: desde catas a la luz de las velas hasta conciertos íntimos con artistas emergentes.
Catando México es mucho más que un festival: es un homenaje al trabajo de los productores que han hecho del vino mexicano un símbolo de orgullo nacional. Con cada copa, Guanajuato celebra su historia, su tierra y su gente, consolidando su lugar como capital cultural y enológica de México.
