Las Áreas Naturales Protegidas (ANP) Cerro de Arandas y Presa La Purísima, ubicadas en el municipio de Irapuato, celebran 20 años de haber sido oficialmente declaradas como zonas de conservación ambiental en el estado de Guanajuato. El aniversario fue conmemorado por la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT), resaltando su valor ecológico y el compromiso comunitario para su preservación.
Karina Padilla Ávila, titular de la PAOT, destacó la labor constante de los promotores ambientales y de los Guardias Ambientales que, por instrucción de la gobernadora Libia Denisse García Muñoz Ledo, realizan recorridos y actividades de concientización para mantener y proteger estos espacios clave para el medio ambiente estatal.
Cerro de Arandas
Esta ANP se encuentra al noroeste de Irapuato y es vital para la recarga del acuífero Silao-Romita. Además de su función hidrológica, es un refugio para aves residentes, migratorias y zona de descanso para la mariposa monarca. Alberga 205 especies de fauna, de las cuales 50 están en alguna categoría de riesgo, y 245 especies de flora, con 3 especies protegidas por la NOM-059-SEMARNAT-2010. También posee vestigios arqueológicos y monumentos naturales como el Cerro del Piloncillo.
Presa La Purísima
Este cuerpo de agua recibe afluentes de los ríos Guanajuato, Chapín y La Trinidad, y juega un papel clave en la recarga del acuífero. Posee 215 especies de fauna (43 en categoría de riesgo) y 137 especies de flora, incluyendo 2 protegidas por la NOM-059-SEMARNAT-2010. Se localiza cerca de comunidades como Puentecillas, Cuevas y El Zangarro, además de contener zonas con vestigios prehispánicos como el Cerro del Sombrero.
Ambas zonas fueron decretadas como ANP el 25 de noviembre de 2005 mediante los decretos gubernativos 248 (Cerro de Arandas) y 249 (Presa La Purísima), durante la administración del entonces gobernador Juan Carlos Romero Hicks.
Las declaratorias nacieron por iniciativas ciudadanas: en 2004, la Asociación Civil Colonos y Usuarios de la Presa La Purísima solicitó el reconocimiento ambiental, y paralelamente, habitantes del Cerro de Arandas con el apoyo del Ayuntamiento de Irapuato, buscaron frenar el deterioro ecológico en la zona.
A 20 años de distancia, estos espacios siguen siendo referentes en educación ambiental, turismo de naturaleza y preservación de la biodiversidad en Guanajuato.


