Guanajuato registró su nivel más bajo de contagios de dengue en el periodo reciente, un indicador que refleja avances en las estrategias de prevención, control del mosquito y vigilancia epidemiológica implementadas en el estado. La tendencia a la baja se observa tras meses de acciones focalizadas en zonas de mayor riesgo.
De acuerdo con autoridades sanitarias, la disminución de casos es resultado de una combinación de factores: campañas de descacharrización, fumigaciones estratégicas, monitoreo constante del vector y una mayor participación de la población en medidas preventivas. Estas acciones han permitido reducir la presencia del mosquito transmisor y cortar cadenas de contagio.
El control del dengue representa un reto permanente, especialmente en temporadas de lluvias y cambios de temperatura que favorecen la reproducción del vector. En ese contexto, la reducción registrada es considerada un avance relevante, aunque las autoridades subrayan que no implica la eliminación del riesgo y que la vigilancia se mantiene activa en todo el territorio.
Los municipios con mayor historial de casos han reforzado brigadas sanitarias y acciones comunitarias, enfocadas en eliminar criaderos domésticos y promover prácticas preventivas. La colaboración entre autoridades estatales, municipales y ciudadanía ha sido señalada como un elemento clave para sostener los resultados positivos.
Desde el sector salud se destacó que el descenso en contagios también alivia la presión sobre los servicios médicos, permitiendo una mejor atención de otros padecimientos. Sin embargo, se insistió en que la prevención debe mantenerse como una práctica cotidiana, especialmente en hogares, escuelas y espacios públicos.
Las autoridades reiteraron recomendaciones básicas como eliminar recipientes con agua estancada, mantener patios limpios, usar repelente y atender oportunamente cualquier síntoma. Estas medidas son fundamentales para evitar repuntes, incluso cuando las cifras muestran una tendencia favorable.
Con este registro a la baja, Guanajuato consolida un avance importante en el control del dengue. El reto hacia adelante será mantener las acciones preventivas de forma constante, fortalecer la vigilancia y evitar la relajación de medidas, con el fin de proteger la salud de la población y sostener los resultados en el mediano plazo.


