La Secretaría de la Honestidad evaluará este 2026 un total de 76 programas sociales estatales en Guanajuato, con el objetivo de revisar su funcionamiento, verificar el cumplimiento de metas e identificar áreas de oportunidad.
La revisión forma parte del Plan Anual de Evaluación 2026 y busca asegurar que los apoyos respondan de manera efectiva a las necesidades de la población.
En este proceso también participará la ciudadanía mediante el mecanismo de contraloría social, con el fin de fortalecer la transparencia, la rendición de cuentas y la vigilancia de los programas sociales.
Entre los programas que serán evaluados se encuentran “Seguridad Vecinal” y “Unidad Empresarial”, de la Secretaría de Seguridad y Paz; “Grandes Sonrisas” y “Cuidando Corazones”, del Sistema DIF estatal; así como “Tarjeta Rosa” y “Tocando Corazones”, de la Secretaría del Nuevo Comienzo.
También serán revisados “Vive sin adicciones”, del ISAPEG; “Cuenta Conmigo”, de la Secretaría de las Mujeres; “Rehabilitación para un Nuevo Comienzo”, de la Secretaría de Derechos Humanos; “Vientos musicales para la gente”, de la Secretaría de Cultura; “Escuela Extendida para la Gente”, de la Secretaría de Educación de Guanajuato; “Talento Deportivo Personas con Discapacidad”, de CODE, y “Guanajuato aprovecha la lluvia”, de la Secretaría del Agua y Medio Ambiente, entre otros.
Por cada programa se asignará una muestra de personas beneficiarias, quienes responderán una cédula de evaluación social.
A través de este instrumento, las y los beneficiarios podrán calificar el apoyo recibido, señalar si les fue entregado completo o no, evaluar la capacitación en caso de haberla recibido y expresar su opinión sobre la atención y el servicio.
La información será capturada por la dependencia responsable de operar cada programa y posteriormente enviada a la Secretaría de la Honestidad.
Con esos datos, la dependencia procesará los resultados y emitirá un informe final para cada una de las instituciones involucradas.
La evaluación busca que los programas sociales no solo cumplan con sus objetivos administrativos, sino que también mantengan cercanía con las personas beneficiarias y puedan corregir fallas en su operación.


