Turismo con identidad: SECTURI conecta regiones, operadores y experiencias
Guanajuato avanza en una estrategia turística que busca ir más allá de los destinos tradicionales y llevar la atención hacia la riqueza regional del estado. La Secretaría de Turismo e Identidad acercó nuevas rutas turísticas conceptuales a operadores y prestadores de servicios de las siete regiones, con el objetivo de construir productos más completos, competitivos y conectados con la identidad de cada territorio.
La propuesta parte de una idea clave: el turismo no solo debe concentrarse en los sitios más conocidos, sino distribuir beneficios hacia comunidades, municipios y sectores que también forman parte del valor cultural, histórico, gastronómico, artesanal y natural de Guanajuato. Para ello, la dependencia estatal realizó talleres de socialización en los que participaron hoteleros, restauranteros, operadores turísticos, artesanos, cocineras tradicionales, productores, cronistas y autoridades municipales.
Estos encuentros permitieron presentar los resultados de investigaciones, análisis territoriales, inventarios turísticos, estudios de mercado y procesos de conceptualización que dieron origen a nuevas rutas. La apuesta no se limita a diseñar recorridos; busca articular experiencias, mejorar itinerarios, fortalecer la anfitrionía turística y generar encadenamientos entre quienes ofrecen servicios en cada región.
Entre las rutas trabajadas destaca Manos de Origen, con participación de prestadores de Tarandacuao, Coroneo, Acámbaro y Jerécuaro. Esta propuesta pone en valor el trabajo artesanal, la cocina tradicional, el turismo de naturaleza y la identidad comunitaria como elementos capaces de atraer visitantes interesados en experiencias más auténticas y menos masificadas.
También se socializó la Ruta de Hidalgo, con actores turísticos de Pénjamo, Abasolo e Irapuato. En este caso, el eje está en el patrimonio histórico y cultural, una línea con alto potencial si se logra convertir la memoria local en productos turísticos bien estructurados, atractivos para visitantes nacionales e internacionales y sostenibles para las comunidades.
Otra propuesta relevante es Mezcal de Raíces Indomables, integrada por municipios como San Luis de la Paz, San José Iturbide, Tierra Blanca y Victoria. La ruta aprovecha la tradición mezcalera de la región y abre una oportunidad para conectar producción local, gastronomía, cultura, paisaje y turismo de experiencia. Si se desarrolla con cuidado, puede fortalecer a productores y comunidades sin convertir su identidad en simple mercancía turística.
La estrategia también contempla la Ruta Espejo de Estrellas, integrada por Yuriria, Salvatierra, Valle de Santiago y Acámbaro, que continuará su proceso de socialización. Esta ruta puede convertirse en una plataforma para destacar atractivos naturales, historia regional, pueblos con identidad propia y experiencias ligadas al paisaje, la contemplación y la cultura local.
El enfoque de SECTURI apunta a un turismo más profesionalizado. En un mercado cada vez más competitivo, ya no basta con tener atractivos; se necesitan productos bien diseñados, operadores capacitados, servicios articulados, promoción efectiva y una narrativa clara. El visitante actual busca experiencias, no solo fotografías. Quiere comer, caminar, escuchar historias, conocer procesos, comprar productos locales y sentir que el destino tiene identidad.
El reto será convertir estas rutas conceptuales en productos reales, medibles y comercializables. Para lograrlo, será necesario garantizar capacitación permanente, calidad en el servicio, conectividad, seguridad, señalización, promoción digital, integración con agencias y seguimiento a los operadores. Una ruta turística no funciona únicamente porque exista en un documento; funciona cuando el visitante puede recorrerla, entenderla, disfrutarla y recomendarla.
La estrategia tiene un valor positivo: reconoce que el turismo puede ser una herramienta de desarrollo regional si involucra a las comunidades y no solo a grandes empresas. Al sumar cocineras tradicionales, artesanos, productores y prestadores locales, Guanajuato puede construir un modelo donde la derrama económica llegue a más familias y donde cada municipio encuentre una forma propia de contar su historia.
También es una oportunidad para desconcentrar la actividad turística. Guanajuato capital, San Miguel de Allende, Dolores Hidalgo y León ya tienen posicionamiento, pero el estado cuenta con muchas otras regiones capaces de atraer visitantes si reciben acompañamiento, promoción y productos bien estructurados. Llevar turistas hacia nuevas rutas puede generar empleo, fortalecer negocios locales y ampliar la permanencia de los visitantes.
El avance es relevante porque muestra una visión de turismo con identidad, no solo de turismo de volumen. Apostar por rutas regionales permite que Guanajuato se presente como un estado diverso, con múltiples formas de viajarlo: desde la historia insurgente hasta el mezcal, desde la artesanía hasta la cocina tradicional, desde el paisaje natural hasta las comunidades que conservan oficios y memorias.
El siguiente paso será sostener la estrategia en el tiempo. Si los talleres se traducen en productos consolidados, promoción efectiva y beneficios para comunidades, Guanajuato puede fortalecer su competitividad turística nacional e internacional. El estado tiene patrimonio, ubicación, cultura y talento local. Ahora el desafío es convertir todo eso en rutas vivas, bien organizadas y capaces de generar desarrollo desde la identidad.

