GUANAJUATO, GTO.- El transporte público enfrenta una crisis en distintos municipios de Guanajuato marcada por la pérdida de pasajeros, largos tiempos de espera, reducción de rutas, unidades en malas condiciones y quejas constantes sobre la calidad del servicio.
El problema se presenta con distintas dimensiones en al menos ocho ciudades de la entidad, mientras usuarios optan cada vez más por vehículos particulares y especialmente por motocicletas para realizar sus traslados.
Transportistas atribuyen parte del deterioro del servicio a la pérdida de rentabilidad ocasionada por la reducción de pasajeros y también señalan la falta de infraestructura vial.
Las autoridades municipales, por su parte, reconocen incumplimientos de los concesionarios, pero también relacionan la problemática con tarifas que no han sido actualizadas y con la migración de pasajeros hacia otros medios de transporte.
Celaya pierde 40% de sus usuarios
Uno de los casos más significativos se encuentra en Celaya, donde los viajes realizados mediante el transporte público disminuyeron aproximadamente 40%.
Un estudio de movilidad elaborado para desarrollar el Sistema Integrado de Transporte Público de Celaya señala que en 2010 más de 230 mil usuarios viajaban en camiones.
Para 2023, la cantidad había disminuido a aproximadamente 140 mil personas y la tendencia continúa a la baja.
Entre las principales inconformidades aparecen el exceso de velocidad, saturación durante los periodos de mayor demanda, tiempos excesivos de espera, pocas unidades por ruta y largas distancias entre las paradas.
También existen señalamientos contra operadores por malos tratos, incumplimiento de horarios, conducción a velocidades elevadas y falta de atención adecuada durante el ascenso y descenso de pasajeros.
Actualmente circulan diariamente alrededor de 230 unidades del transporte público en Celaya y recientemente fueron retirados 38 camiones que habían cumplido su vida útil.
La situación ocurre mientras ocho de los 13 concesionarios solicitaron incrementar de 11 a 14 pesos la tarifa general.
El último aumento entró en vigor el 17 de septiembre de 2023. Desde entonces, el pasaje en efectivo cuesta 11 pesos, mientras la tarifa general con tarjeta SIBE es de 9.50 pesos y la preferente para estudiantes y adultos mayores es de 6.50 pesos.
Salamanca: solamente 10 camiones cumplen con revisión
El panorama de Salamanca muestra otro de los puntos críticos del transporte público en Guanajuato.
En este municipio se registra una disminución cercana al 40% en el flujo de pasajeros y ocho rutas han sido canceladas durante los últimos siete años.
La reciente revista mecánica municipal exhibió además las condiciones de las unidades.
De un padrón estimado superior a 300 vehículos registrados para prestar el servicio, únicamente 150 se presentaron a la inspección y solamente 10 cumplieron completamente con las especificaciones establecidas en la normativa.
Las autoridades han otorgado plazos para que los concesionarios atiendan las observaciones antes de determinar posibles bajas de unidades.
La pérdida de pasajeros también ha provocado que una parte de la población recurra a motocicletas o automóviles particulares.
Moroleón y Uriangato cambian camiones por combis
La caída de usuarios alcanza niveles todavía mayores en Moroleón y Uriangato.
Concesionarios de las rutas que comunican ambas ciudades calculan que desde la década de los 90 han perdido aproximadamente 70% de sus pasajeros habituales.
El descenso fue tan importante que algunos transportistas sustituyeron los antiguos camiones urbanos por combis con capacidad para 12 o 15 pasajeros.
Actualmente existen cinco rutas entre los dos municipios y todas conectan a ambas ciudades.
Las autoridades de Movilidad reconocen que, en lugar de aparecer solicitudes para crear nuevas rutas, algunas han desaparecido debido a que ya no consiguen suficientes pasajeros.
La motocicleta se ha convertido en uno de los principales medios de traslado para habitantes de Moroleón y Uriangato.
Usuarios consultados señalan que algunas unidades pueden tardar entre 40 minutos y una hora, mientras otros recuerdan que anteriormente existían frecuencias aproximadas de 15 minutos.
León también enfrenta pérdida de pasajeros
El problema no se limita a municipios con sistemas pequeños de transporte.
En León, concesionarios y autoridades municipales han advertido una reducción de hasta 35% en la movilidad del transporte urbano desde 2019.
La caída coincide con un incremento en el número de motocicletas utilizadas para los desplazamientos cotidianos.
El Sistema Integrado de Transporte de León enfrenta así el reto de recuperar pasajeros mientras transportistas y autoridades analizan medidas para mejorar las condiciones de operación.
Entre las propuestas se encuentran incrementar los carriles exclusivos, evitar que vehículos particulares obstruyan vialidades primarias y escalonar horarios de entrada y salida para reducir las concentraciones durante las horas de mayor demanda.
Irapuato avanza en renovación de unidades
En Irapuato, usuarios también han señalado problemas relacionados con la frecuencia de las rutas y los tiempos prolongados de espera.
Como parte de los compromisos derivados del acuerdo tarifario, las autoridades reportan la renovación de 63 unidades.
Además, existe un registro de 400 camiones equipados con dispositivos USB y se ha informado sobre la capacitación de 400 operadores.
El programa contempla que las nuevas unidades incorporadas al servicio no sean modelos anteriores a 2018 y plantea una renovación de tres camiones mensuales.
A pesar de estos avances, usuarios continúan reportando deficiencias en el servicio y problemas con algunos operadores.
Guanajuato capital enfrenta problemas con concesiones
En Guanajuato capital, el transporte público arrastra problemas relacionados con rutas deficientes, cobros, condiciones de las unidades y conflictos entre operadores.
A ello se suma la situación jurídica de las concesiones, que se encuentran vencidas desde hace más de dos décadas.
El Ayuntamiento no ha podido avanzar en la entrega de nuevas concesiones debido a un amparo obtenido por transportistas.
La capital también ha registrado durante años inconformidades de usuarios por tiempos prolongados de espera y condiciones deficientes de algunas unidades.
Un círculo entre menos pasajeros y peor servicio
La crisis del transporte público presenta un problema que se retroalimenta.
Transportistas argumentan que la pérdida de pasajeros disminuye los ingresos y dificulta invertir en unidades, mantenimiento y operación.
Al mismo tiempo, usuarios señalan que las malas condiciones de los camiones, las largas esperas, la reducción de frecuencias y la atención deficiente los llevan a buscar otras opciones.
La motocicleta aparece como una de las alternativas que más terreno ha ganado, especialmente en municipios donde las distancias permiten utilizarla para realizar desplazamientos cotidianos.
El resultado es una reducción adicional de pasajeros y, en algunos municipios, la desaparición de rutas que dejan de ser rentables.
La situación coloca a los gobiernos municipales y concesionarios frente al reto de recuperar la confianza de los usuarios, renovar unidades y mejorar frecuencias antes de que la pérdida de pasajeros profundice todavía más la crisis del transporte público en Guanajuato.
