Guanajuato, Gto.- A dos años de haberse decretado la concesión vinculada con la construcción de la autopista Silao-San Miguel de Allende y la operación de la carretera Guanajuato-Silao, la nueva vialidad todavía no inicia su construcción, situación que provocó llamados de legisladores para revisar e incluso revertir el esquema.
El senador Emmanuel Reyes Carmona pidió que la concesión sea revertida y que la autopista Guanajuato-Silao vuelva a quedar bajo control estatal.
La postura surgió al cumplirse 24 meses desde el decreto mediante el cual se estableció el modelo que permitió entregar a una empresa privada la operación de la carretera Guanajuato-Silao, mientras se desarrollaría una nueva autopista hacia San Miguel de Allende.
El proyecto contempla una nueva vía de aproximadamente 53 kilómetros que conectará a Silao con San Miguel de Allende.
La concesión fue adjudicada a Concesionaria Valle de la Independencia, S.A. de C.V., integrada por las empresas VISE y Rubau.
Sin embargo, después de dos años la construcción de la nueva carretera todavía no comienza.
Entre los obstáculos señalados se encuentran la obtención de permisos federales y la liberación de terrenos necesarios para completar el derecho de vía.
De las 409.74 hectáreas requeridas para el proyecto, permanecen pendientes de liberación 18 hectáreas.
El retraso ocurre mientras la concesionaria ya opera la autopista Guanajuato-Silao y recibe los ingresos correspondientes al cobro de peaje.
Durante los últimos 21 meses, el Gobierno de Guanajuato dejó de percibir aproximadamente 436 millones de pesos por este concepto, tomando como referencia los ingresos que anteriormente generaba la carretera cuando estaba bajo administración estatal.
El esquema contempla una contraprestación anual al Gobierno estatal equivalente al 0.5% de los ingresos brutos sin IVA obtenidos por la concesionaria.
Por la explotación de la autopista Guanajuato-Silao durante el periodo comprendido desde el 19 de diciembre de 2024 y durante 2025, la concesionaria pagó al Estado un millón 283 mil 549 pesos.
Además de construir la nueva autopista, la empresa asumió compromisos relacionados con la rehabilitación de la carretera Guanajuato-Silao y la reubicación y construcción de una nueva caseta de cobro.
Estas obras tenían como plazo marzo de 2026, pero la Secretaría de Obra Pública otorgó una prórroga hasta octubre.
La situación provocó críticas entre legisladores de Morena.
El senador Emmanuel Reyes consideró que el retraso justifica revertir la concesión y señaló que buscarán continuar con las acciones necesarias para cuestionar jurídicamente el esquema.
David Martínez Mendizábal, coordinador de los diputados locales de Morena, también cuestionó la concesión y anunció que solicitarán información relacionada con el proyecto y sus retrasos.
Desde el PAN, el diputado federal Diego Rodríguez Barroso planteó una posición distinta y consideró necesario completar los trámites pendientes para que la construcción pueda iniciar.
El legislador señaló que deberán revisarse los avances del proyecto y los mecanismos disponibles para concretar la vialidad, destacando la necesidad de mejorar la conectividad y movilidad en Guanajuato.
La autopista fue proyectada para conectar el corredor industrial del Bajío con la zona centro y noreste del estado, además de facilitar los traslados hacia San Miguel de Allende.
El proyecto también busca reducir tiempos de recorrido y ofrecer una conexión con otras carreteras que enlazan a Silao, Guanajuato capital y diferentes municipios de la entidad.
La concesión establece además plazos relacionados con la entrega del derecho de vía y la construcción.
El título contemplaba un plazo máximo de 30 meses para concluir la nueva carretera a partir del inicio de la concesión. Ese periodo se cumpliría en marzo de 2027, aunque la construcción aún no ha comenzado
La Secretaría de Obra Pública ha señalado que el plazo de construcción se contabilizará una vez que se obtenga el cambio de uso de suelo y comiencen formalmente los trabajos.
En medio de las críticas, el Gobierno estatal mantiene en marcha una evaluación externa del proyecto.
La agenda oficial de evaluaciones de Guanajuato para 2026 contempla revisar la preinversión, estructuración y licitación de la autopista Silao-San Miguel de Allende y el aprovechamiento de la autopista Guanajuato-Silao desde tres perspectivas: técnica, financiera y normativa.
Las tres evaluaciones tienen como fecha programada de conclusión el 30 de septiembre de 2026
Mientras concluyen estos análisis y continúan los trámites pendientes, la nueva autopista permanece sin iniciar y la discusión se concentra tanto en el futuro de la obra como en las condiciones bajo las cuales fue concesionada.
