El jitomate se convirtió en el producto que más presionó el costo de la canasta alimentaria en México durante marzo de 2026, al registrar un alza anual de 126.3 por ciento, en un contexto donde la inflación general anual se ubicó en 4.59 por ciento. El encarecimiento de este alimento básico impactó con fuerza el gasto de los hogares y se colocó como el principal detonante del aumento en el valor monetario de la alimentación mínima, especialmente en zonas rurales.
De acuerdo con los datos oficiales sobre líneas de pobreza por ingresos, en marzo la canasta alimentaria aumentó 2.8 por ciento mensual en el ámbito rural y 2.2 por ciento en el urbano. Dentro de ese comportamiento, el jitomate y el limón fueron los productos de mayor incidencia, aunque el jitomate tuvo el mayor peso en el aumento rural.
El impacto del jitomate no fue menor. En las zonas rurales alcanzó un precio promedio de 51.58 pesos por kilogramo, mientras que su encarecimiento anual lo colocó por encima de cualquier otro producto con incidencia directa en la alimentación básica. El aumento también arrastró otros rubros como alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, así como la carne de res y sus derivados, que reflejaron incrementos anuales de 7.1 y 10.2 por ciento, respectivamente.
La diferencia entre la inflación general y el aumento en alimentos básicos volvió a mostrar la presión que enfrentan los hogares de menores ingresos. Mientras el índice general avanzó 4.59 por ciento anual en marzo, el costo de la canasta alimentaria subió a un ritmo mayor, impulsado por productos de consumo cotidiano que tienen un peso directo en la dieta diaria.
En términos prácticos, esto significa que comer lo básico es hoy más caro que hace un año. Los registros de marzo indican que una persona necesita alrededor de 2 mil 571 pesos mensuales para cubrir su alimentación en zonas urbanas y mil 940 pesos en zonas rurales, cifras que reflejan cómo el precio de los alimentos esenciales está creciendo por encima del promedio general de precios.
El comportamiento del jitomate durante marzo no solo lo colocó como símbolo del encarecimiento reciente, sino como uno de los factores que más castigaron la economía diaria de millones de familias. En un país donde forma parte de la alimentación cotidiana, su aumento terminó por convertirse en una señal clara de cómo un solo producto puede empujar el costo de toda la canasta.

