SANTA CATARINA, GTO.- Liam Tadeo, el niño guanajuatense de cinco años que permaneció bajo custodia de autoridades migratorias de Estados Unidos junto con su padre, ya está de regreso en Guanajuato después de que ambos fueran deportados a México.
El pequeño y su papá, Víctor Martínez Nieto, regresaron a su hogar en el municipio de Santa Catarina luego de atravesar un proceso migratorio que comenzó con su detención en Texas.
Padre e hijo arribaron el 25 de agosto al Aeropuerto Internacional del Bajío y posteriormente fueron trasladados hasta su comunidad.
Ahora intentarán retomar su vida en Guanajuato. Víctor buscará empleo en la construcción, mientras Liam continuará su educación en una escuela pública.
Los detuvieron cuando iban a un partido de futbol
El caso comenzó el domingo 16 de agosto.
Víctor viajaba junto con Liam y otro familiar por una carretera de Austin, Texas. Se dirigían a un partido de futbol cuando fueron detenidos por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, conocido como ICE.
Los agentes solicitaron información sobre su situación migratoria y preguntaron por la nacionalidad del niño.
Liam nació en México y es originario de Guanajuato.
Después de la intervención de los agentes migratorios, Víctor y su hijo quedaron bajo custodia.
La detención del pequeño generó atención tanto en México como en Estados Unidos debido a su edad y a las condiciones en las que padre e hijo enfrentaban el procedimiento migratorio.
Padre e hijo fueron trasladados a centros de detención
Tras su detención, Víctor y Liam fueron llevados inicialmente a un centro residencial familiar en el sur de Texas.
Posteriormente fueron trasladados al centro de detención migratoria ubicado en Dilley, Texas.
Ahí permanecieron junto con otras familias migrantes de diferentes nacionalidades que enfrentaban procedimientos similares.
Para Víctor, una de sus principales preocupaciones durante el tiempo que permaneció detenido fue la posibilidad de ser separado de su hijo.
Liam tenía solamente cinco años y su padre temía que, si el proceso migratorio continuaba por otra vía, el menor pudiera quedar bajo custodia del gobierno estadounidense como un niño no acompañado.
Víctor decidió aceptar su salida de Estados Unidos
Ante ese escenario, Víctor decidió aceptar la deportación.
Su prioridad era permanecer junto a Liam durante todo el proceso y evitar una separación.
Padre e hijo finalmente permanecieron juntos durante su estancia bajo custodia migratoria y también durante el proceso de regreso a México.
La defensa de la familia cuestionó las condiciones que enfrentaron y señaló las dificultades legales existentes dentro del sistema migratorio estadounidense para familias en situaciones como la de Víctor y Liam.
El caso también provocó peticiones de intervención y acompañamiento desde Guanajuato mientras ambos continuaban detenidos en Texas.
Regresaron a Guanajuato el 25 de agosto
La deportación concluyó con el regreso de padre e hijo a territorio mexicano.
El 25 de agosto, Víctor y Liam arribaron al Aeropuerto Internacional del Bajío.
Desde ahí fueron trasladados hasta Santa Catarina, municipio ubicado en el noreste de Guanajuato, donde se reencontraron con su familia.
El Gobierno de Guanajuato informó que brindó acompañamiento a la familia y mantuvo coordinación con autoridades consulares y migratorias durante el proceso.
La atención continuará mediante el Plan de Retorno Asistido “MigranTeQuiero”, enfocado en apoyar a personas migrantes guanajuatenses que regresan al estado.
Liam regresará a la escuela
Concluido el proceso migratorio, padre e hijo deberán comenzar nuevamente en Guanajuato.
Víctor planea incorporarse a trabajos relacionados con la construcción, actividad en la que adquirió experiencia durante su estancia en Estados Unidos.
Para Liam, el siguiente paso será regresar a las aulas.
Su padre contempla que el pequeño continúe sus estudios en una escuela pública mientras ambos se adaptan nuevamente a su vida en Santa Catarina.
Durante una entrevista realizada después de su regreso, Víctor relató que Liam comprendió que existía la posibilidad de tener que volver a México.
El niño sabía que, si no podían permanecer en Estados Unidos, regresarían a un lugar donde también cuentan con familiares.
“Pues a echarle ganas”, expresó Víctor al hablar sobre la etapa que ahora comienza para ambos.
Una familia dividida por el proceso migratorio
Víctor y su familia habían permanecido aproximadamente tres años en Estados Unidos.
El padre de Liam ya había enfrentado previamente un procedimiento de deportación y posteriormente regresó a territorio estadounidense para reunirse con su familia.
Su nueva detención ocurrió poco tiempo después de ese regreso y, en esta ocasión, Liam quedó involucrado directamente en el procedimiento migratorio.
La presencia del menor convirtió el caso en un asunto de especial preocupación para familiares, organizaciones y autoridades que solicitaron garantizar sus derechos y evitar que fuera separado de su padre.
Después de varios días bajo custodia, el proceso terminó con la deportación de ambos.
Ahora, lejos del centro migratorio de Texas, Liam y Víctor se encuentran nuevamente en Santa Catarina.
Para el niño de cinco años comenzará el regreso a la escuela; para su padre, la búsqueda de empleo y la reconstrucción de su vida en Guanajuato.
