León, Gto.- La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (CANACO) de León manifestó su respaldo a la modernización de los medios de pago en México, pero advirtió que cualquier medida destinada a limitar el uso de efectivo debe considerar las condiciones económicas de las micro, pequeñas y medianas empresas.
El presidente del organismo empresarial, Juan Carlos Moreno Rodríguez, señaló que la transición hacia una economía digital debe realizarse de manera ordenada y sin generar nuevas cargas para los negocios familiares.
El posicionamiento surge ante las disposiciones federales encaminadas a fortalecer los pagos digitales y la posibilidad de establecer restricciones al uso de efectivo en determinados sectores o actividades económicas.
Para CANACO León, la digitalización puede representar una oportunidad de modernización, siempre que existan condiciones accesibles para los establecimientos que deberán incorporar nuevas herramientas de cobro.
La preocupación principal se concentra en los costos que enfrentan los pequeños comerciantes para aceptar pagos electrónicos.
Las comisiones son el principal obstáculo
De acuerdo con el diagnóstico de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (CONCANACO SERVYTUR), las comisiones constituyen la principal barrera para que los negocios adopten pagos digitales.
En el estudio presentado por el organismo, este factor concentró el 35 por ciento de las menciones de los participantes.
Después aparecen los problemas de conectividad, con 20.7 por ciento; la preferencia por el efectivo, con 17.4 por ciento; y el desconocimiento de las herramientas digitales, con 16.9 por ciento.
También se identificaron dificultades relacionadas con el tiempo necesario para disponer de los recursos cobrados y la seguridad de las operaciones.
Estas condiciones muestran que la incorporación de pagos electrónicos requiere más que la adquisición de un dispositivo.
Los establecimientos necesitan acceso a servicios financieros, conexión a internet, capacitación y mecanismos para proteger sus transacciones.
Para un negocio con márgenes reducidos, cada uno de estos elementos puede representar un gasto adicional.
Las terminales pueden costar hasta 3 mil 500 pesos
Uno de los gastos iniciales para aceptar pagos con tarjeta es la adquisición del equipo.
Los costos de las terminales pueden oscilar entre 99 y 3 mil 500 pesos, dependiendo del proveedor y las características del dispositivo.
A esta inversión se suman las comisiones cobradas por cada operación.
El diagnóstico nacional del sector comercial identifica tasas que pueden alcanzar el 5.39 por ciento por transacción.
La Confederación ha aclarado que estas tasas corresponden a máximos observados y no al promedio general del mercado.
Sin embargo, representan una referencia de los costos que algunos establecimientos pueden enfrentar.
Para un pequeño comercio, la comisión significa recibir una cantidad menor al precio total de la venta.
Cuando se realizan numerosas operaciones de bajo monto, los cargos pueden acumularse y afectar los ingresos disponibles para cubrir mercancía, servicios y otros gastos de funcionamiento.
Por ello, CANACO León considera necesario establecer condiciones preferenciales para las micro, pequeñas y medianas empresas.
El efectivo sigue dominando las compras pequeñas
Otro elemento señalado por el organismo es la importancia que conserva el dinero en efectivo en las transacciones cotidianas.
Según los datos difundidos por CONCANACO SERVYTUR, el 85.2 por ciento de las operaciones de hasta 500 pesos todavía se realiza en efectivo.
Esta proporción refleja que una parte considerable de los consumidores continúa utilizando billetes y monedas para pagar compras habituales.
En este contexto, una limitación generalizada del efectivo podría representar dificultades para negocios y clientes que todavía dependen de ese medio de pago.
El sector comercial considera que las medidas deben tomar en cuenta las diferencias entre establecimientos.
No todos los negocios cuentan con la misma infraestructura, acceso a servicios bancarios o capacidad para absorber comisiones.
Las condiciones también pueden variar según su ubicación, tamaño y actividad económica.
Por esa razón, la cámara empresarial considera que las disposiciones no deben aplicarse de manera uniforme sin evaluar sus posibles efectos.
Cinco condiciones para avanzar hacia los pagos digitales
CANACO León respaldó cinco condiciones planteadas por el sector empresarial para que la transición hacia los pagos digitales sea efectiva e incluyente.
La primera consiste en una implementación gradual.
Esto permitiría que los establecimientos incorporen herramientas electrónicas de acuerdo con sus posibilidades, sin enfrentar cambios repentinos que dificulten su operación.
La segunda condición es contar con comisiones preferenciales para las micro, pequeñas y medianas empresas.
El objetivo es reducir los costos asociados con cada transacción e incentivar la aceptación de tarjetas y otros medios electrónicos.
La tercera propuesta plantea garantizar competencia real entre proveedores.
De esta manera, los comerciantes podrían comparar alternativas y elegir servicios de acuerdo con sus necesidades.
La cuarta condición es establecer certeza fiscal.
El sector empresarial considera necesario contar con reglas claras que permitan conocer las obligaciones relacionadas con las operaciones digitales y brinden seguridad jurídica.
Finalmente, la quinta propuesta se refiere a la digitalización del propio gobierno.
CANACO considera que las autoridades también deben simplificar trámites y reducir barreras administrativas mediante herramientas electrónicas.
Piden coordinación con autoridades financieras
A nivel nacional, CONCANACO SERVYTUR ha solicitado una mesa técnica permanente con el Banco de México, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.
La intención es construir condiciones que permitan ampliar los pagos digitales sin trasladar costos excesivos a los pequeños establecimientos.
El organismo también ha propuesto aprovechar la infraestructura de Financiera para el Bienestar, que cuenta con más de mil 700 sucursales en el país.
Estas instalaciones podrían funcionar como espacios de orientación, capacitación y acompañamiento para comerciantes que necesitan incorporarse a los servicios financieros digitales.
La propuesta busca atender especialmente a negocios ubicados en zonas donde el acceso a servicios bancarios privados es limitado.
La capacitación también es considerada necesaria para que los comerciantes comprendan el funcionamiento de las terminales, las comisiones y los procedimientos relacionados con las operaciones electrónicas.
La modernización debe considerar la economía local
En León, Juan Carlos Moreno Rodríguez insistió en que las decisiones sobre el uso de efectivo deben analizarse con responsabilidad.
La CANACO considera que las micro, pequeñas y empresas familiares sostienen una parte importante de la actividad comercial local.
Por ello, una transición que incremente sus gastos de operación podría generar dificultades adicionales para estos establecimientos.
La postura del organismo no representa un rechazo a los pagos digitales.
Su planteamiento consiste en que la adopción de nuevas tecnologías esté acompañada de condiciones económicas, administrativas y financieras que permitan utilizarlas de manera sostenible.
El debate se desarrolla mientras se discuten medidas federales relacionadas con el fortalecimiento de la economía digital.
Hasta ahora, la posibilidad de limitar el efectivo en determinadas actividades forma parte de esa discusión y no debe confundirse con una prohibición general de pagar con billetes y monedas en todos los comercios.
La cámara empresarial considera que el avance tecnológico debe acompañarse de medidas que faciliten la adaptación de los negocios.
Para CANACO León, la modernización del comercio requiere equilibrar las ventajas de los pagos electrónicos con la capacidad económica de quienes mantienen abiertos los establecimientos.
Las cinco condiciones planteadas buscan que la digitalización sea una herramienta de crecimiento y no una nueva carga para las micro, pequeñas y medianas empresas.
