LEÓN, GTO.- El Sistema Integrado de Transporte de León se prepara para una nueva etapa de modernización que contempla autobuses eléctricos, vehículos de menor tamaño y un rediseño de las rutas a partir del análisis de los desplazamientos que actualmente realiza la población.
El proyecto fue presentado como SIT 2.0 por Daniel Villaseñor Moreno, presidente de Transportistas Coordinados de León, durante un foro de movilidad organizado por el Instituto Municipal de Planeación.
La propuesta busca responder a los cambios que ha experimentado la movilidad en León y a la disminución de pasajeros registrada por el transporte público. De acuerdo con los transportistas, desde 2020 el sistema presenta una caída anual de usuarios de entre 5% y 6%.
Uno de los puntos centrales será actualizar la información sobre los desplazamientos de los habitantes de León, debido a que durante los últimos 10 años no se han realizado nuevos estudios de origen-destino.
Los concesionarios consideran que las rutas actuales dejaron de responder de manera eficiente a las necesidades de traslado, por lo que comenzarán un nuevo proceso para conocer desde dónde, hacia dónde y de qué manera se mueve la población.
Como parte de este trabajo se realizarán encuestas presenciales entre automovilistas, motociclistas, usuarios del transporte público, peatones y ciclistas.
La información será complementada con los registros generados por Pagobús, que permitirán identificar puntos de origen de los viajes realizados dentro del Sistema Integrado de Transporte.
Otra de las herramientas será la georreferenciación de teléfonos celulares. A partir de estos datos y mediante un algoritmo basado en velocidades de desplazamiento, se buscará determinar si determinados recorridos se realizan en automóvil, motocicleta, transporte público, bicicleta o caminando.
Toda la información será procesada mediante software para elaborar una nueva configuración de las rutas del transporte público.
El planteamiento anticipa modificaciones importantes en la red actual. Algunas rutas podrían extenderse, otras reducir sus recorridos, mientras que algunas desaparecerían y serían creadas nuevas alternativas de acuerdo con los patrones de movilidad detectados.
La modernización también contempla la renovación del parque vehicular con autobuses eléctricos y unidades de menores dimensiones que puedan adaptarse a las características de determinados recorridos.
Durante 2026, los Transportistas Coordinados de León anunciaron la incorporación de 19 autobuses eléctricos articulados a la red. El proyecto contempla la llegada de las primeras 10 unidades durante 2026 y otras nueve durante 2027.
Las nuevas unidades serán completamente eléctricas y tendrán 18 metros de longitud, además de contar con aire acondicionado, puertos USB, cámaras de videovigilancia y acceso a internet.
La incorporación de tecnología eléctrica forma parte de un proceso que comenzó previamente con pruebas de autobuses de cero emisiones dentro del sistema leonés para evaluar consumo de energía, autonomía, tiempos de recarga y comportamiento durante la operación diaria.
El planteamiento del SIT 2.0 también incluye cambios que van más allá de los autobuses y las rutas.
Los transportistas solicitaron modificar el reglamento de vialidad para prohibir completamente el estacionamiento de vehículos en vialidades primarias, al considerar que esta práctica elimina carriles de circulación y contribuye a los congestionamientos.
Entre los ejemplos mencionados se encuentran los bulevares González Bocanegra, La Luz y Campestre, donde parte de los carriles son utilizados actualmente como estacionamiento.
Otra propuesta consiste en escalonar los horarios de entrada y salida de centros laborales y escuelas, con diferencias de media hora, para disminuir la concentración de vehículos durante determinados periodos del día.
Los transportistas sostienen que el crecimiento del parque vehicular también representa uno de los principales desafíos para la movilidad. Desde la inauguración del SIT en septiembre de 2003, el número de vehículos registrados habría aumentado 248%, mientras buena parte de la infraestructura vial utilizada por las rutas permanece sin cambios.
Dentro de las propuestas también aparece la posibilidad de modificar el esquema bajo el cual operan las concesiones del transporte público.
Los concesionarios mantienen conversaciones con autoridades estatales y municipales para impulsar que las concesiones de transporte urbano pasen del ámbito municipal al estatal.
El objetivo señalado por los transportistas es acceder a esquemas presupuestales que permitan subsidiar la tarifa del servicio.
La propuesta de modernización plantea así una transformación que combina electromovilidad, análisis tecnológico de los desplazamientos, reorganización de rutas y modificaciones a la operación vial.
Con los estudios de movilidad y la incorporación gradual de nuevas unidades, los concesionarios buscan configurar un SIT que responda a los patrones actuales de traslado de una ciudad que ha cambiado considerablemente desde la puesta en marcha del sistema hace más de dos décadas.
